La memoria de los arbolesEl viento susurra tranquilamente, marcando su propio compás respecto a tus pasos. Lo notabas más lento y aún así te adelantaba y arrinconaba contra sí mismo. Sentías un estremecimiento dentro de ti que hacía que el cuerpo entero te temblase, como si con sus dedos invisibles rozara tu corazón, y éste palpitara con más rapidez aparentando ser consciente de un peligro que no era más que una idea que aflora en tu mente y traspasa las fronteras de la imaginación.Mientras dabas un paso tras otro, levantabas una ligera nube de polvo, que lentamente, como si tratase de pasar desapercibida,